viernes, 13 de julio de 2007

Sentimientos mezclados

Un viernes que me trae sentimientos mezclados. Mi amor y yo no vamos a escapar a la costa de Almería, librándonos de las habituales tareas de mantenimiento hogareño de fin de semana. Un alegría sin duda. Vamos a ver a mi hija Marina que se está ganando los cuartos cantando con una orquesta de feria en feria. Esto no sé si me hace feliz.

Marina estudió arte dramático y claro encuentra complicado lo de trabajar de actriz. Siempre he pensado que hay que dejar que cada uno encuentre su camino pero, en el fondo, sigo deseando que Marina hubiera buscado una senda más clara. Mi amor piensa que soy moro y que no me hace gracia ver a mi hija animando a los del pueblo. Se equivoca, como dice ella misma: "lo que comen los gusanos que lo disfruten los humanos".

Supongo que a la vuelta podré contar como lo he pasado. De momento estoy desarrollando falsos síntomas de resfriado, me siento agotado, etc. etc. Se ve que creo en el poder del cuerpo sobre la mente. :-)

El proyecto de fin de semana incluye alojarnos en un molino reconvertido en hostal. El dueño nos ha informado que su oferta se dirige fundamentalmente a niños y perros. ¿Nos habrá admitido por mi parecido con un San Bernardo?